Llevo un par de semanas documentándome sobre la temática y observando referencias para así encontrar la historia que quiero explicar y el camino que quiero seguir. El desorden en mi escritorio es algo habitual, pero estos días abulta más que nunca, y es que han pasado por mis manos “El guión” de Robert McKee, “Estrategias de guión cinematográfico“, “1001 películas que hay que ver antes de morir“, “El cine zombi moderno“, “Cine de terror” e incluso “Diarios” de Andy Warhol.

Además estoy pasándome prácticamente cada día por Nouvelle Vague Girona, mi vídeo-club preferido, iluminando mis referencias visuales con cintas como “La noche de los muertos vivientes“, “La escalera de Jacob” e incluso “La ciencia del sueño“. Pero mis referentes son algo más peculiares y es que estoy pendiente de visionar películas tan poco relacionadas con la temática como “La cabeza borradora” o “24 hours party people“.
Ayer quedé con Francesc Font, uno de los profesores de la Universidad que más admiro, para recibir algunos consejos, como si de una antigua tutoría se tratase. Siempre nos hacía destruir el primer guión que escribíamos. Muy acertadamente nos decía que en el primer guión apuntábamos lo más simple, típico y estereotipado. Es realmente doloroso destruir una idea que se comporta mínimamente bien, pero eso he hecho con la primera que escribí y la que os avancé con el nombre de “Zombies In The Air“. Ahora estoy manejando otra que tiene ese “algo más” que buscaba… Voy a ver si la escribo…