Siempre he dicho que la dirección conlleva momentos buenos y otros muy malos… Pero es que lo buenos son tan y tan buenos gracias a que los malos son tan y tan malos…
Este último mes he pasado por una crisis con mi guión. Después de haberlo comentado con alguna gente me había percatado que tenía un guión falto de motivación y premisas… ¡Un churro, vaya! Por culpa de una mal inicio, de haberme metido directamente al guión literario, escribiendo por escribir, sin rumbo fijo.
Intenté buscar algo que diera coherencia a lo escrito, colocando parches a un guión que hacía aguas por todas partes… Buscaba nuevos referentes, nuevas ideas… Pero estas no llegaban y los días iban pasando.
Por suerte, o por desgracia (no, creo que más bien es positivo), el proyecto se ha aplazado 12 meses. Era muy precipitado presentarlo en el Festival de Sitges de este año. Trabajando con más tiempo los cortos serán de mayor calidad… Y eso es lo que pretendo con el mío…
Gracias a esta pausa me tomé las cosas con más calma. Apliqué algunos ejercicios de creatividad que mi amiguete Gabri me había comentado y seguí dándole toda la importancia que podía a mis libros de guión cinematográfico. Estaba claro que tenía que volver a empezar e iniciar el guión por el principio, y este era encontrar la idea.

No fue fácil. Me fastidiaba tirar a la basura la historia que había creado estas últimas semanas… Así que la reciclé y la mezclé con la historia de otro proyecto que tenía parado, “El Nuevo Kubrick“. Como si de un cóctel se tratara, las mezclé y las agité; y aportándole cosas nuevas he conseguido escribir lo que tenía haber hecho desde un principio, un storyline con pies y cabeza, premisa dramática, subtramas y personajes con arcos de transformación (Antonio Sánchez-Escalonilla, que útil me estás siendo…)
Y con el cambio he pasado del drama a la comedia romántica con dosis surrealistas… ¡Y me lo estoy pasando teta!




Hoy hemos tenido la primera reunión los 12 realizadores en la que hemos sentado las bases del proyecto; resolviendo cuestiones importantes como la forma de introducir las historias, cuánto durará cada una, en qué lugar y tiempo sucederá…
El gran Paco Cavero ha tenido una genial idea, rodar un 
